lunes, 21 de enero de 2019

NO MIRES EL RELOJ...



Porque eres más fuerte, porque aprendiste y ya tienes una claridad mental mucho mejor que antes, y así será por siempre. No temas a la caída, pues seguro podrás impulsarte a la superficie con más fuerza nuevamente...

"Hasta que no vacíes tu Alma de todo aquello que te atormente, no podrás llenarla de todo aquello que te haga feliz"  

No es fácil deshacerte de todo lo que te atormenta, es cierto, pero no podemos anclarnos en lo que nos hace daño y no seguir adelante y yo tenía que seguir, avanzar... no tenía tiempo para desperdiciar en lamentos, había que avanzar.... y por cierto esto de avanzar me lleva a recordar una frase de un escritor, periodista y humorista norteamericano, Sam Levenson que nos invita a hacer lo mismo que el reloj: "No mires el reloj, haz lo que él hace,  sigue avanzando"




En octubre del 2015, luego de mi regreso de Margarita tenía que poner en orden todo en mi mente, olvidar el mal trago de la anterior cirugía y prepararme para la nueva, la definitiva, la que sí sacaría al Intruso alojado en mi pulmón.

Así lo hice, pasé por la cirugía como había pasado por las otras, sin dejarme derrumbar porque sabía que estaba en las mejores manos, las de Dios, en el que confío a ciegas sabiendo que jamás me defraudará; y en las del cirujano, que me consta que cada día pone lo mejor de sí para ayudar a los que necesitan de él.


No sé cuánto tiempo duró, lo que si recuerdo es que desperté con un frío infernal... me pusieron una cobija con calefacción mientras esperaba el traslado a la habitación, donde me aguardaban mis familiares.

Esa primera noche todo fue fácil, pues dormí bajo calmantes. Lo difícil venía después.

Al día siguiente, temprano vino a visitarme el cirujano, para explicarme el proceso y darme las recomendaciones. 

"Todo salió bien", fue su saludo. Ahí comenzó a explicarme que había cortado el 35% del pulmón y que había dejado el sitio limpio de intrusos. Debía hacer unos ejercicios de respiración y para ello me visitaría dos veces al día un especialista.

Debo aclarar que a pesar de que había terminado el ciclo de Quimioterapias y todos los exámenes salieron bien con respecto al cáncer linfático, no estaba de baja por parte de los médicos hematólogos, quienes siempre estuvieron pendiente de mi recuperación. 

Estuve 9 días ingresada, durante los cuales me bajaron las defensas y la hemoglobina... La recomendación fue transfusión. Por un lado veía entrar sangre a mi cuerpo y por otro sacando el exceso que se acumuló donde cortaron el pulmón, a través de un drenaje... contradicciones de la vida!

El Cáncer me llevó a re-descubrir mi vida, y en esta oportunidad no quiero hablar desde el dolor que produce el diagnóstico, un tratamiento o una cirugía. Quiero hablar desde el valor, desde la visión que te da el recibir una nueva oportunidad de vida.

Cuando recibimos el diagnóstico de que un Intruso (como yo lo he bautizado) invadió tu cuerpo sin ser invitado, es lógico que la reacción nuestra no sea la más favorable, pero hay que afrontarlo con valentía, con energía y optimismo. No debemos dejarnos ganar por la dificultad, todo lo contrario, debemos prepararnos para una pelea que puede ser larga, difícil y donde no depende de nosotros ganarla o no.

No debemos desfallecer, tenemos que acumular energía para no cansarnos ante la llegada de otras dificultades que podrían llamarse tratamiento y efectos secundarios. Tenemos que reunir fuerzas o sacarlas de donde no las hay para que nos permita vivir la enfermedad con la máxima calidad de vida posible, pues no conocemos la dimensión del camino. Hay que ser optimistas, ello nos ayudará a tener siempre esperanza y poder reponernos de los bajones.

A pesar de las malas caras que tiene la adversidad, yo en todo momento me sentía optimista... No permitía que nada borrara la sonrisa de mi rostro, esa era mi carta de presentación ante mis hijos y familia... "si ellos me perciben bien, estarán bien"; con que sufriera uno era suficiente, y evidentemente sería yo la que llevara la carga más pesada, pero con la mejor disposición. 

Doy "Gracias a la Vida", como dice la canción, a que poseo un gran sentido del humor y eso me ha ayudado a reponerme de los golpes. No hay mejor remedio que una buena sonrisa para calmar los malos momentos y reponernos de esas caídas en nuestro andar y seguir caminando para darle sentido a nuestra existencia.

Por qué creer que somos los únicos desafortunados? Tenemos que darle a las cosas un nuevo enfoque. Así es mi querido amigo, la forma en que vez las cosas puede hacer un gran cambio en tu vida, tanto si ves las oportunidades en los problemas, o te rindes ante ellas. Podemos pensar ¿por qué esto me pasa a mí? o también, ¡qué puedo aprender de esto?

Con ese pensamiento en mente se pasaron los días en la clínica,  hasta que llegó la tan esperada noticia de que me iba a mi casa... por fin! Allí continuaría el proceso de recuperación.

Los análisis decían que todo se estaba normalizando, era hora de retirar el drenaje.... uff... no quiero ni recordar el momento... el miedo que sentía, pero lo soporté porque era más nervios que dolor.... bueno, en honor a la verdad,  debo decir que grité y lloré, todo antes de que el doctor me tocara, cual niño cuando le anuncian que lo van a inyectar... pero nada, el susto pasa, más no la esperanza de que el Intruso también hubiese salido como aquel drenaje...

Volví a casa. ¡Qué alegría sentir la suavidad de mi cama,  y el olor de mi almohada! Poder dormir sin que me prendan la luz cada cierto tiempo para tomarme la temperatura o aplicarme algún tratamiento, eso no tiene precio!

No hay nada como estar en tu espacio, con el calorcito que te producen tus afectos, con la comida recién hecha por quien mucho te quiere! Eso te llena de energía, de buena vibra, te produce mucho placer y ánimo para seguir enfrentando los retos que te pone la vida, con la mejor de las actitudes.

Una mala actitud es como una llanta o un caucho pinchado, si no la cambias, no vas a ninguna parte. Así que sustituyamos esa goma y no nos quedemos viendo el reloj, avancemos junto con él.  Recuerda que nunca es tarde para renovar la manera de  pensar, avanzar y enfrentar una vida llena de retos.

El cáncer se cuela sin ser invitado ni bienvenido. Pero no solo se cuela en el enfermo, sino en todo el grupo familiar. En grupo, muchas veces nos desbarata los planes y afecta a todo el entorno, la familia y hasta a los amigos.  También cambia la manera de afrontar las dificultades como grupo. Los nexos de unión familiar se modifican y despierta algunas emociones de tipo colectivo.

Generalmente, las familias medianamente unidas, vivirán la visita de un Intruso  como una desagradable invasión que afecta a todos, y la mejor forma de afrontarla es justamente estando unidos.

Si de algo debo estar orgullosa es de las personas que me rodean, bien sea personalmente, por mensajes o llamadas. Dice un dicho que "es en la cárcel o en la cama donde uno sabe quién es su verdadero amigo". Y estoy sumamente feliz al saber que soy millonaria, tengo una inmensa fortuna, pues cada uno de mis familiares, mis amigos y mis afectos valen oro... Fueron muchos los que me manifestaron y me siguen manifestando su solidaridad, su amistad. Eso para mí, vale más que cualquier cantidad de dinero. Eso ha hecho que mi lucha por seguir aquí en este plano, valga la pena. Gracias a todos... los amo infinito.

"Mientras alguien te ame siempre tendrás fuerzas para seguir adelante, mientras que si amas a alguien con todo lo que tienes, tendrás mas coraje para avanzar"
 


... recuerda siempre que Yo he decidido Vivir.

NO MIRES EL RELOJ...

Porque eres más fuerte, porque aprendiste y ya tienes una claridad mental mucho mejor que antes, y así será por siempre. No temas a la ca...