lunes, 24 de septiembre de 2018

De un Ramalazo...


La vida nos pone muchas veces a prueba... incluso cuando no lo hace nos extrañamos y nos da miedo... nos hacemos preguntas... no siempre encontramos respuestas... y a veces nos lleva a derrumbarnos... Pero debemos saber que en realidad somos más fuerte de lo que pensamos y es que todos llevamos dentro a un valiente que se crece ante las adversidades. Comprendamos que la vida son etapas, son momentos, unos buenos y otros no tanto;  unas veces alegres y otras tristes... porque así es este viaje y así tenemos que entenderlo: si un día, o quizás dos o tres, amanece nublado, ten por seguro que el sol volverá a brillar y nos sorprenderá con su luz radiante después de una buena tormenta. 


"Una amiga de mi amiga que tiene cáncer va a un pueblo en Ciudad Bolívar (un lugar ubicado en el sur-oriente de Venezuela) donde una señora prepara un brebaje a base de ramas y hierbas que es buenísimo y la está curando de la enfermedad", escuché decir a un familiar quien, además agregó que le había pedido una cita para mí.
"Hay que pedir cita por anticipado. A ella le acude mucha gente que tiene que esperar unos tres días, durmiendo en hamaca hasta que le toca su turno", decía mientras yo la escuchaba atónita.
Demás está decir que me opuse rotundamente a acudir a esa cita, así como me negué y me niego aún a seguir los miles de consejos que me toca escuchar o leer por whasaap, email o mensajes que diariamente me llegan.
Consejos que van desde "si congelas un limón, lo rallas y te tomas esa ralladura, tu cáncer desaparecerá"; "hierve las hojas de la Guanábana y verás como terminas con el Intruso"; "un brebaje de tal o cual rama dicen que es mágico", en fin, son muchas las sugerencias que recibimos frecuentemente los que atravesamos por una enfermedad.
Quiero aclarar, sin ánimo de ofender o molestar a alguien,  que con todo lo que uno ya tiene encima, las recomendaciones mayormente abrumaban. 
En mi caso muy particular, puedo decir que soy una persona que confía en el adelanto de la ciencia, en los estudios e investigaciones científicas.
Creo que los médicos e investigadores dedican muchos años de estudios como para creer que por tomarse  "un té de una rama de tal o cual mata" vamos a acabar con una enfermedad tan agresiva como el Cáncer.
Tengo que reconocer que en tiempo de nuestros ancestros, la medicina era la natural, basada en hierbas y ramas, pero también debemos admitir el avance, si no para qué tantos años invertidos en analizar el proceso de las enfermedades en busca de su erradicación.
Considero que una buena alimentación, basada en ingerir la variedad de nutrientes necesarios como proteínas, carbohidratos, grasas, el agua, las vitaminas y los minerales, puede beneficiarnos. Tampoco es que voy a negar que hay hierbas que ayudan a combatir algunos malestares, de estómago, gripe, o otras dolencias más comunes, pero de ahí a terminar un cáncer con un "bebedizo o un ramalazo", me perdonan, pero en eso no estoy de acuerdo. Y es que nos llenan no sólo la cabeza, si no las redes sociales de mensajes alusivos a tales inventos que, a mi particularmente me aturden.
Les pido disculpas a las amistades y familiares que  creen que es una buena opción, pero ya bastante tenemos con los malestares o efectos colaterales; con los pinchazos que nos llevan a que nuestras venas colapsen, y tener que soportar varias puyas a la hora de un examen o de recibir el medicamento; a que nos dé malestares posteriores, en fin,  son muchas las cosas con las que batallamos a menudo para, además enfrentar recomendaciones que en la mayoría de los casos no vamos a adoptar. 
El cáncer y su tratamiento son difíciles para todos, aún para las personas que nos acompañan y nos ayudan en todo el proceso. Pero no es conveniente dar más consejos de los necesarios, porque es fácil darlos cuando no es usted quien está en la situación del otro. 
Muchas veces nos sentimos irritados y sin querer lastimamos a quien siempre está ahí. Las personas que pasamos por este trance no siempre queremos pensar o hablar de la enfermedad, pues más bien deseamos alejarnos de la imagen de "un paciente con cáncer". No es evadirnos totalmente de lo que nos pasa, pero reír y hablar acerca de otras cosas nos distrae más.
Entiendo que nuestros parientes siempre querrán sobre-protegernos, pero también es cierto que generalmente deseamos demostrar seguridad y valentía, y en muchos casos, saber que todavía podemos valernos por nosotros mismos.
Es precisamente la actitud con la que asumimos las adversidades, tanto pacientes como el grupo familiar, lo que nos va a ayudar a transformar "lo que consideramos una desgracia, en una experiencia a compartir".  Hay que llenarse de Fuerza, de Fe y de Ánimo para enfrentar las distintas situaciones, eso precisamente, es lo que nos permitirá conservar la felicidad a pesar del duro momento que estamos viviendo.

Recuerden siempre "Que he decidido Vivir"

NO MIRES EL RELOJ...

Porque eres más fuerte, porque aprendiste y ya tienes una claridad mental mucho mejor que antes, y así será por siempre. No temas a la ca...