lunes, 21 de enero de 2019

NO MIRES EL RELOJ...



Porque eres más fuerte, porque aprendiste y ya tienes una claridad mental mucho mejor que antes, y así será por siempre. No temas a la caída, pues seguro podrás impulsarte a la superficie con más fuerza nuevamente...

"Hasta que no vacíes tu Alma de todo aquello que te atormente, no podrás llenarla de todo aquello que te haga feliz"  

No es fácil deshacerte de todo lo que te atormenta, es cierto, pero no podemos anclarnos en lo que nos hace daño y no seguir adelante y yo tenía que seguir, avanzar... no tenía tiempo para desperdiciar en lamentos, había que avanzar.... y por cierto esto de avanzar me lleva a recordar una frase de un escritor, periodista y humorista norteamericano, Sam Levenson que nos invita a hacer lo mismo que el reloj: "No mires el reloj, haz lo que él hace,  sigue avanzando"




En octubre del 2015, luego de mi regreso de Margarita tenía que poner en orden todo en mi mente, olvidar el mal trago de la anterior cirugía y prepararme para la nueva, la definitiva, la que sí sacaría al Intruso alojado en mi pulmón.

Así lo hice, pasé por la cirugía como había pasado por las otras, sin dejarme derrumbar porque sabía que estaba en las mejores manos, las de Dios, en el que confío a ciegas sabiendo que jamás me defraudará; y en las del cirujano, que me consta que cada día pone lo mejor de sí para ayudar a los que necesitan de él.


No sé cuánto tiempo duró, lo que si recuerdo es que desperté con un frío infernal... me pusieron una cobija con calefacción mientras esperaba el traslado a la habitación, donde me aguardaban mis familiares.

Esa primera noche todo fue fácil, pues dormí bajo calmantes. Lo difícil venía después.

Al día siguiente, temprano vino a visitarme el cirujano, para explicarme el proceso y darme las recomendaciones. 

"Todo salió bien", fue su saludo. Ahí comenzó a explicarme que había cortado el 35% del pulmón y que había dejado el sitio limpio de intrusos. Debía hacer unos ejercicios de respiración y para ello me visitaría dos veces al día un especialista.

Debo aclarar que a pesar de que había terminado el ciclo de Quimioterapias y todos los exámenes salieron bien con respecto al cáncer linfático, no estaba de baja por parte de los médicos hematólogos, quienes siempre estuvieron pendiente de mi recuperación. 

Estuve 9 días ingresada, durante los cuales me bajaron las defensas y la hemoglobina... La recomendación fue transfusión. Por un lado veía entrar sangre a mi cuerpo y por otro sacando el exceso que se acumuló donde cortaron el pulmón, a través de un drenaje... contradicciones de la vida!

El Cáncer me llevó a re-descubrir mi vida, y en esta oportunidad no quiero hablar desde el dolor que produce el diagnóstico, un tratamiento o una cirugía. Quiero hablar desde el valor, desde la visión que te da el recibir una nueva oportunidad de vida.

Cuando recibimos el diagnóstico de que un Intruso (como yo lo he bautizado) invadió tu cuerpo sin ser invitado, es lógico que la reacción nuestra no sea la más favorable, pero hay que afrontarlo con valentía, con energía y optimismo. No debemos dejarnos ganar por la dificultad, todo lo contrario, debemos prepararnos para una pelea que puede ser larga, difícil y donde no depende de nosotros ganarla o no.

No debemos desfallecer, tenemos que acumular energía para no cansarnos ante la llegada de otras dificultades que podrían llamarse tratamiento y efectos secundarios. Tenemos que reunir fuerzas o sacarlas de donde no las hay para que nos permita vivir la enfermedad con la máxima calidad de vida posible, pues no conocemos la dimensión del camino. Hay que ser optimistas, ello nos ayudará a tener siempre esperanza y poder reponernos de los bajones.

A pesar de las malas caras que tiene la adversidad, yo en todo momento me sentía optimista... No permitía que nada borrara la sonrisa de mi rostro, esa era mi carta de presentación ante mis hijos y familia... "si ellos me perciben bien, estarán bien"; con que sufriera uno era suficiente, y evidentemente sería yo la que llevara la carga más pesada, pero con la mejor disposición. 

Doy "Gracias a la Vida", como dice la canción, a que poseo un gran sentido del humor y eso me ha ayudado a reponerme de los golpes. No hay mejor remedio que una buena sonrisa para calmar los malos momentos y reponernos de esas caídas en nuestro andar y seguir caminando para darle sentido a nuestra existencia.

Por qué creer que somos los únicos desafortunados? Tenemos que darle a las cosas un nuevo enfoque. Así es mi querido amigo, la forma en que vez las cosas puede hacer un gran cambio en tu vida, tanto si ves las oportunidades en los problemas, o te rindes ante ellas. Podemos pensar ¿por qué esto me pasa a mí? o también, ¡qué puedo aprender de esto?

Con ese pensamiento en mente se pasaron los días en la clínica,  hasta que llegó la tan esperada noticia de que me iba a mi casa... por fin! Allí continuaría el proceso de recuperación.

Los análisis decían que todo se estaba normalizando, era hora de retirar el drenaje.... uff... no quiero ni recordar el momento... el miedo que sentía, pero lo soporté porque era más nervios que dolor.... bueno, en honor a la verdad,  debo decir que grité y lloré, todo antes de que el doctor me tocara, cual niño cuando le anuncian que lo van a inyectar... pero nada, el susto pasa, más no la esperanza de que el Intruso también hubiese salido como aquel drenaje...

Volví a casa. ¡Qué alegría sentir la suavidad de mi cama,  y el olor de mi almohada! Poder dormir sin que me prendan la luz cada cierto tiempo para tomarme la temperatura o aplicarme algún tratamiento, eso no tiene precio!

No hay nada como estar en tu espacio, con el calorcito que te producen tus afectos, con la comida recién hecha por quien mucho te quiere! Eso te llena de energía, de buena vibra, te produce mucho placer y ánimo para seguir enfrentando los retos que te pone la vida, con la mejor de las actitudes.

Una mala actitud es como una llanta o un caucho pinchado, si no la cambias, no vas a ninguna parte. Así que sustituyamos esa goma y no nos quedemos viendo el reloj, avancemos junto con él.  Recuerda que nunca es tarde para renovar la manera de  pensar, avanzar y enfrentar una vida llena de retos.

El cáncer se cuela sin ser invitado ni bienvenido. Pero no solo se cuela en el enfermo, sino en todo el grupo familiar. En grupo, muchas veces nos desbarata los planes y afecta a todo el entorno, la familia y hasta a los amigos.  También cambia la manera de afrontar las dificultades como grupo. Los nexos de unión familiar se modifican y despierta algunas emociones de tipo colectivo.

Generalmente, las familias medianamente unidas, vivirán la visita de un Intruso  como una desagradable invasión que afecta a todos, y la mejor forma de afrontarla es justamente estando unidos.

Si de algo debo estar orgullosa es de las personas que me rodean, bien sea personalmente, por mensajes o llamadas. Dice un dicho que "es en la cárcel o en la cama donde uno sabe quién es su verdadero amigo". Y estoy sumamente feliz al saber que soy millonaria, tengo una inmensa fortuna, pues cada uno de mis familiares, mis amigos y mis afectos valen oro... Fueron muchos los que me manifestaron y me siguen manifestando su solidaridad, su amistad. Eso para mí, vale más que cualquier cantidad de dinero. Eso ha hecho que mi lucha por seguir aquí en este plano, valga la pena. Gracias a todos... los amo infinito.

"Mientras alguien te ame siempre tendrás fuerzas para seguir adelante, mientras que si amas a alguien con todo lo que tienes, tendrás mas coraje para avanzar"
 


... recuerda siempre que Yo he decidido Vivir.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Y TODO SE FUE AL GARETE!





"Doy gracias a la adversidad y al sufrimiento porque me han permitido descubrir el sentido de la vida.” Alex Rovira, empresario español, escritor, economista y conferencista internacional.

Somos el resultado de las experiencias que hemos vivido a lo largo de nuestra vida, o más bien de cómo las hemos interpretado y de la actitud que hemos tomado frente a ellas. No hay nada más importante que aprender a disfrutar del momento presente.

Por eso se dice que no hay mejor maestro que la adversidad. Aunque suela vivirse como un proceso difícil, incómodo y doloroso, muchas personas reconocen que gracias a sus conflictos existenciales han conectado con una fortaleza interior que desconocían. Y no sólo eso, en ocasiones, la experiencia del sufrimiento y el malestar les ha llevado a replantearse por completo su vida, cambiando su manera de ver y de relacionarse con el mundo.
Edith Gonzalez, actriz mexicana diagnosticada con cáncer de ovarios,  parece compartir esta teoría:

"Yo no estoy luchando, estoy viviendo. No soy una guerrera, soy una amante de la vida. (...) Me queda mucha lata que dar, muchas risas que compartir, muchas batallas que ganar, muchos amaneceres que disfrutar, mucho arte que admirar y mucho, pero mucho México que amar. Así que, muerte, espérame sentada porque mi mejor danzón tardará mucho en llegar".

Así mismo, la escritora y columnista del New York Times, Regina Brett quien asegura:

"El cáncer me enseñó a parar de guardar cosas para una ocasión especial. Cada día es especial. No tienes que tener cáncer para vivir una vida al máximo. ¿Mi filosofía post-cáncer? No hay pérdida de tiempo. No hay ropa fea. No hay películas aburridas".

Yo también he tenido que replantearme mi vida en muchas oportunidades y no puedo menos que estar de acuerdo en que la adversidad es tremenda maestra. 

Recuerdan que quedé en contarles los resultados de la biopsia y el viaje a la isla de Margarita para dar Gracias a la Virgencita del Valle por todos los favores recibidos. Bien, aquí vamos...

Pasaron tres semanas entre la operación y la cita. Sería un miércoles o un viernes de la penúltima semana de septiembre cuando me tocó quitarme los puntos, y faltaba menos de dos semanas para el tan añorado viaje.

Ya en el consultorio, la secretaria me dice que el doctor está en otra clínica pasando revista pero que había autorizado a su asistente, la doctora que lo ayudó en mi operación, para que retirase los puntos. Se le hacía complicado llegar a tiempo, a menos que yo lo quisiera esperar hasta finales de la tarde.

Luego de pensarlo no encontré inconvenientes en que me quitaran los puntos, después de todo, lo peor ya había pasado y "todo va bien" .

Realmente me sentía tranquila, aunque aún las molestias de la cirugía persistían, pero nada fuera de lo normal. 

Le pregunté a la doctora si podía viajar (porque a todas estas yo no había consultado lo del viaje con ninguno de los doctores) y ella me dice que no ve inconveniente, si yo me siento bien. Que siempre tuviese cuidado, como por ejemplo, no bañarme en piscinas evitando cualquier infección por lo reciente de la herida y mucho menos en el mar por la fuerza de las olas. Me advirtió sobre los cuidados que debía tener y me dio carta blanca para hacer lo que tenía previsto, que realmente mi objetivo era visitar la Iglesia y rendir honores a quien había intercedido en mi mejoría.

Una vez que concluye la retirada de los puntos, le digo a la secretaria que me falta recibir los resultados de la Biopsia. Ella me responde que no los tiene ella que seguramente los cargaba el doctor, (algo que era lógico porque la consulta era en una clínica y la intervención quirúrgica fue en otra). Yo le digo que llame al doctor, que no me quiero ir sin esos resultados.

Al cabo de unos minutos, me informa que el doctor los tiene y quiere que lo espere, que ya terminó la revista médica y viene en camino a la consulta. 

Fue una larga espera, no tanto por el tiempo, si no por la ansiedad que te da esperar unos resultados en un consultorio médico. Saben, ni siquiera cuando esperé los resultados de la prueba de embarazo de mi primer hijo, estuve tan tensa... Por cierto, creo que era la primera vez que mi hijo, "mi mayor" no estaba conmigo en una cita, se encontraba de viaje.

Llegó la hora... Casi terminaba la tarde cuando se presentó el cirujano, y muy cariñoso como suele ser él, me saludó y me invitó a pasar al consultorio. Entramos mis hermanas, una amiga y yo, intrigadas por la espera y ansiosas de ver el resultado, que después de todo era lo que me tenía allí.

Fue hasta ese momento, que me dí cuenta que estaba asustada, que había algo que no cuadraba... qué estaba pasando... el médico se estaba dando su tiempo... 

Me revisó la herida, a pesar de que ya la doctora me había retirado los puntos y en ese aspecto, todo marchaba bien.

Por qué, tantas largas?... Qué era lo que tenía que decirme y  no se atrevía a soltarlo de una vez?

Pasaron varios minutos hasta que tomé la iniciativa y le pregunté por los resultados....

Ahí me preguntó por mi hijo, y comentó su extrañeza de que no me acompañara.... "está de viaje" le dije.

"Mi reina... - comenzó a decir y a mí se me puso el corazón tan acelerado que parecía iba a salirme por la boca - las noticias no son buenas"

¿Cómo que no son buenas?  Se supone que todo salió bien y no hubo necesidad de cortar el pulmón, atiné a decir muy bajito y despacito. ¿Qué pasó?

"La doctora que hizo la Biopsia In Situ  se equivocó", dijo y agregó: "lo que hay es un tumor maligno".

Ahí, en ese preciso momento se me paralizó el mundo... Ahí en ese mismo momento quería gritar... quería salir corriendo... Y es en ese instante cuando te das cuenta que la vida te cambia sin previo aviso... La alegría de creer que todo iba bien se fue al garete...

Yo estaba derrumbada... mi mundo se me venía abajo y no estaba mi mayor para que me lo agarrara... mis dos bastones de apoyo, mis dos hijos estaban muy lejos...qué falta me hacían en ese trance.

Saqué fuerzas de muy dentro solo para reclamar al cirujano porque no había hecho lo que yo le había pedido...

Casi le gritaba: "yo te pedí que me sacaras ese Intruso... Te pedí que me cortaras el pulmón para desaparecer el invasor así no fuera maligno... por qué no lo hiciste... por qué?

"Mi amor, me decía, pero cómo quieres tú que te cortara el pulmón si me están diciendo que no es maligno lo que tenías... eso no tiene sentido, era una maldad quitar casi la mitad del pulmón si lo que había no era malo..."

"La doctora, se equivocó" remedaba yo... "No era una gripe, sino una alergia lo que tenía  -dije con ironía y rabia a la vez- algo tan sencillito como eso, pero ella se equivocó"

No entendía cómo puede equivocarse en algo tan delicado como esto.

"Y ahora, ¿que va a pasar?" le pregunté

El pobre hombre no hallaba que decir... yo lo culpaba de lo que me estaba  pasando y el trataba de justificar su decisión, pero casi no podía... él me entendía perfectamente... sabía cuál era mi dolor... sabía que yo tenía razón, aunque él no fuera el culpable...

Al fin, pude controlarme para preguntarle qué era lo que procedía, no sin antes advertirle que no era partidaria de más Quimioterapias y mucho menos Radioterapia... que si entre las opciones estaba volverme a operar, prefería la cirugía... no quería tener ese Intruso más en mi cuerpo, le dije.

"¿Estás segura de que eso es lo que quieres? me preguntó y le respondí que nunca había estado más segura de algo.

Le pregunté a su vez cuándo era recomendable la segunda cirugía y acordamos que después de mi viaje me vería en consulta para concretar los detalles.

Se disculpó conmigo por lo que estaba pasando y trató de justificar a la Anatomopatóloga, pero le dije que de ella no quería hablar y que era mejor cerrar ese tema porque me causaba mucha indignación e impotencia. Que para la próxima operación sólo se mandara la muestra al laboratorio respectivo.

Salí del consultorio literalmente hecha cuadritos, pensando en si sería conveniente hacer el viaje, porque después de todo la idea era dar Gracias por que ya había superado los dos tipos de cáncer.

Debo aclarar o recordar, que yo aprendí a hacer limonadas cuando me caen los limones del Cielo. Pero en este momento sentía que los limones no estaban para la limonada... No sabía lo que quería hacer... 

Salí de la clínica con mis hermanas y mi amiga que no hallaban palabras para consolarme... pero sólo el saber que tenía gente a mi lado que me apoyaba, que me impulsaba a seguir adelante, me hizo recapacitar... con mis hijos, mi familia y mis amistades en mente, tomé la mejor decisión...

A pesar del dolor y la incertidumbre que me abrazaba, me sobrepuse y entendí que tenía que seguir adelante. No era tiempo de preocuparme sino de ocuparme. No cancelaría el viaje a Margarita, porque si bien la idea principal era dar Gracias, todavía tengo vida para darlas, y muchas las cosas que agradecer. Además, ahora tenía doble motivo, no solamente rendir honores sino elevar una nueva petición a Vallita, como también se conoce a la Virgen del Valle.

La vida está llena de momentos en los que se nos pone a prueba nuestra fuerza y coraje. Este era uno de ellos, uno de esos momentos en los de debía demostrar que soy capaz de salir adelante. Como dice una frase religiosa que he escuchado muy seguido "Dios le pone las batallas más difíciles a sus mejores guerreros"... pues bien, me puse mi armadura y salí al campo de guerra.... 

A pesar de lo que nos pueda ocurrir, no debemos bajar los brazos y derrumbarnos, todo lo contrario, mientras tengamos vida hay que seguir y aprender de las experiencias. Muchas veces de esas adversidades aprendemos a apreciar las buenas consecuencias que traen.

No permitas que nada ni nadie te impida continuar. La vida está llena de enseñanzas y no hay mejor forma de aprender que viviendo una experiencia que te lleve al límite. No importa si caes,  seguramente te levantarás con más fuerza. Te sentirás más vivo cuando te des cuenta que pudiste salir adelante, que fuiste capaz de alzar los brazos y levantarte para continuar con más ganas que antes, dejando todo lo malo en el pasado, pero teniendo presente que aprendiste de lo que sucedió y que estás preparado para enfrentar cualquier cosa que se te cruce en el camino.

Y hablando de camino... En los días siguientes a la consulta, recuperándome de los malestares de la cirugía,  junto a los míos terminamos los preparativos y nos fuimos a la Isla de Margarita, donde además de visitar y cantarle cumpleaños a la Virgen, pasamos unos días extraordinarios en unión familiar que me hicieron descansar la mente de tanta información en proceso...


De la nueva operación, me encargaría a mi regreso.

Recuerden que yo He decidido Vivir






viernes, 30 de noviembre de 2018

DE CUMPLEAÑOS ME VOY...



Dentro de ti hay una fuerza con la que casi nunca cuentas porque rara vez la necesitas. Sí, aunque no lo creas, aunque pienses que eres cobarde y que no hay fuerza, en tu interior está y aparece en los  momentos que son realmente difíciles, cuando ya no quedan lágrimas y hemos aceptado que la vida hoy fue ingrata con nosotros aparece esa fuerza interior  que nos protege, nos ayuda y que nos hace crecer como personas
Recuerda, cuando reflexiones sobre aquello tan tremendo que te ocurrió, piensa que no solo sobreviviste sino que le pusiste garra y fuerza, entonces te sentirás feliz contigo.

Te sentirás como aquel aspirante a guerrero que  finalmente consiguió  ganarse su armadura y su casco… y que ahora ya no tiene miedo… porque sabe que ya le ha plantado cara una vez al sufrimiento y ha sabido defenderse.

Toca luchar y vencer, como uno de esos gladiadores de la Antigua Roma…

 Algo en tu ser se desgarra en muchos momentos, pero sigue, lucha, no te dejes vencer…
Ojalá este artículo te ayude en esos momentos difíciles a vencer el miedo a lo malo que pueda llegar y a disfrutar de los buenos momentos cuando los tienes. 

Ríe, baila, sueña, disfruta cuando lo tengas de tu mano… y hazle frente a la vida cuando llegue el momento. 


Ya pasaron cuatro años... Si, parece mentira, pero estamos de aniversario. El Intruso  y yo cumplimos 4 años de vernos cara a cara. No es que quiera celebrarlo, pero viéndolo desde un mejor punto de vista, yo si tengo que celebrar: Celebro la Vida, porque se me ha dado otra oportunidad y a pesar de las adversidades y los malos momentos, estoy aquí, echando el cuento...Celebro la familia, que siempre cuento con ella... Celebro la amistad, porque mis amigos se han convertido en parte de mi familia... Celebro que a pesar que el proceso no ha sido fácil, he aprendido a sobrellevarlo.

Definitivamente, sí tengo mucho que celebrar, aunque hubo momentos que creí que no podía más y que no tendría por qué festejar, hoy lo veo como una experiencia que puedo compartir y que quizás sirva de motivación a otros.

Momentos fuertes como aquel en que después de terminar con el Ciclo de Quimioterapias, se descubriera que el Sol que se dibujaba en mi pulmón izquierdo, seguía radiante, es decir, la químio no le había hecho efecto... y había que operar y hacer una nueva biopsia, esta vez de esa zona.

Una vez concluidas las R-Chop (como también se conocen las quimioterapias), en la Tomografía de Control se determinó que el Cáncer Linfático estaba en remisión pero ahora había que descubrir qué era lo que había en el pulmón.

Me ponen en contacto con un Cirujano de Tórax y  decidimos la fecha de la cirugía. Nos explica, a mi mayor (mi hijo) y a mí cómo sería el procedimiento y dice que en el quirófano estaría una doctora en Anatomía Patológica para realizar una biopsia In situ  con la finalidad de decidir en el momento si era necesario cortar el 35 por ciento del pulmón  si daba positivo para tumor maligno y así desalojar de inmediato al Intruso. Pero además, se mandaría una muestra a un laboratorio para dar con el resultado definitivo de lo que allí había.

Recuerdo que en ese momento no dudé en decirle que si la biopsia in situ daba negativa, yo prefería que cortara y sacara ese invasor de mi cuerpo... él no me respondió... 

Asustada pero confiada en Dios y en las manos de los cirujanos, entro a cirugía un 4 de agosto del 2015. Ese día sí que había que celebrar, cumplía años mi hermana mayor, pero también, al terminar la operación, el cirujano informó a mis familiares que esperaban noticias, que todo había salido bien y que me quedaría dos días hospitalizada mientras me recuperaba. "No hubo necesidad de cortar el pulmón", dijo.

A pesar de lo adolorida por el maltrato de la operación, mi familia y yo decidimos, que como se acercaba el 8 de septiembre, Día de la Virgen del Valle, patrona de la Isla de Margarita y del Oriente venezolano, y por tradición familiar siendo devotos de Nuestra Señora del Valle a quien habíamos pedido por mi recuperación, lo justo era visitar su sede en el Valle del Espíritu Santo en la isla para dar Gracias por sus favores.


Quiero resaltar que mi madre era devota de Nuestra Señora del Valle del Espíritu Santo y nos inculcó a sus hijos, esa devoción.
Regresé a mi casa a continuar la recuperación y a planificar todo lo relacionado al viaje familiar, que incluía a los hermanos y varios de los sobrinos, eramos casi 20 personas las que iríamos a rendir tributos a la Reina del Oriente, que además es Patrona de la Armada Venezolana. 
Cada 8 de septiembre se celebra su día, fecha en la que acuden miles de peregrinos a venerarla y cantarle cumpleaños en su santuario ubicado cerca de Porlamar, en el estado venezolano de Nueva Esparta. Las festividades duran varios días, y para la ocasión, la Virgen luce un bello traje diseñado con las telas suministradas por sus devotos. 
¡Qué ilusión me hacía estar allí justo el día de su cumpleaños! Quería darle gracias a "la más tierna y dulce de las madres" como la llaman los pescadores que siempre la invocan antes de zarpar o lanzar la red de pesca.
Toda la planificación del viaje la hacíamos mientras esperaba la fecha de quitarme los puntos y ver los resultados de la Biopsia que se había enviado a un laboratorio. Esa sería la que definitivamente diera nombre y apellido al mal llamado sol que se dibujaba en el lóbulo pulmonar superior izquierdo.

La cita para quitar la sutura y ver los resultados sería a finales de mes y el viaje a principios de septiembre... los resultados y el viaje se los dejo para  la próxima entrega.

Recuerden siempre que Yo he decidido Vivir

viernes, 19 de octubre de 2018

TÓCATE O TE TOCA...




"Soy una entre millones en esta lucha... aunque no debería decir lucha, más bien en este viaje... Mucha gente lo ve como una lucha y cada uno está en su derecho de considerarlo como quiera. Yo lo veo como parte de mi misión en la vida" . Así lo dijo Olivia Newton John al conocer el nuevo diagnóstico (es el tercero) de cáncer de mama en Fase 4 con Metástasis en la espina dorsal.

"Un hermano es un amigo, pero un amigo es más que un hermano"....


Cuando se pierde a un ser querido nos planteamos muchas preguntas y vamos entendiendo los ciclos de la vida, inevitablemente  tenemos que aceptar que las cosas ocurren independientemente de lo que nosotros deseamos o esperamos.
Entiendo que lo natural es nacer y morir, pero cuando a un ser querido le llega la hora, sea como fuere, parece que no estamos preparados, como si fuera algo que nunca pudiera ocurrir, como si estuviera ajeno a nuestra condición de humanos. Pero si esa situación se presenta a temprana edad y por causa de un Intruso que llegó sin ser convidado e invadió su cuerpo, la rabia y la incomprensión nos invade.
Esa rabia de la que hablo me envolvió cuando tuve que enfrentar la realidad de la perdida de seres a quienes hoy quiero rendir homenaje. Ellas fueron mis hermanas de la vida Yazaida y Zoraida y a mi gran amiga Evelyn, que ya no están en este plano. Un invasor llamado Cáncer de Mama se las llevó, quizás ellas no hicieron caso oportuno a los cambios en su cuerpo o tuvieron miedo de un diagnóstico a tiempo y el Intruso ganó.
Quiero igualmente rendir honor a todas las mujeres que han padecido y sobrevivido los embates de este mal y hoy pueden decir que ganaron la guerra.
Deseo ir más allá, llegarles al corazón y la conciencia de todas las féminas que pueden correr el riesgo de ser atacadas por esta dolencia, invitarlas a hacerse auto-chequeos que las lleven a la detección temprana y si es el caso a un tratamiento que vaya encaminado a combatir y frenar el avance de la enfermedad.

Se preguntarán por qué escogí este tema, ajeno a lo mío... Estamos en el mes de Octubre, llamado también Días Rosas o denominado el Mes de Sensibilización del Cáncer de Mama y se celebra en todo el mundo desde el año 1991, cuando la Fundación Susan G. Komen utilizó por primera vez el listón o lazo rosa para obsequiarlos a participantes de una carrera en la ciudad de Nueva York, en alusión a los sobrevivientes del mal (se trata de una organización estadounidense dedicada a brindar ayuda a las personas con este padecimiento, que además apoya la investigación de la enfermedad).

"Tócate o te Toca" es el lema de una campaña de concientización para las mujeres  que inició una bella jóven mexicana, Mariana Ibañez, que lamentablemente perdió la batalla a sus 28 años, pero antes de irse decidió trabajar para promover  la auto-evaluación y detección oportuna con el fin de bajar las estadísticas de muertes por esta vil enfermedad. 
La auto-revisión es fácil, es gratis y nos ayuda a evitar la pérdida de vidas ya tan elevada en muchas partes del mundo. La Organización Mundial de la Salud prevé que los casos de cáncer de mama se eleven en un 15 por ciento para 2030.

Amigas, no quiero más Zoraidas, Yazaidas o Evelyn, no más víctimas de esos intrusos invasores, por falta de prevención. Mi llamado es a la exploración de sus pechos para detectar algún tipo de bulto irregular en el seno y practicarse la Mamografía  por lo menos una vez al año. 
Recuerdan mis lectores que lo mío, aunque no fue en el seno, se descubrió por un bultico en la Ingle?  Bien, gracias a eso aquí estoy echando el cuento y tratando de crear conciencia en la auto-revisión, en que no debemos descuidar nuestro cuerpo ni tenerle miedo a los diagnósticos. Si lo tratamos a tiempo, nos sobrará el tiempo para disfrutar, para vivir. Perdamos el miedo, recuerden que somos guerreras de la vida.
Es importante derribar mitos sobre cáncer de mama como el que dice que sólo afecta a mujeres mayores, pues estudios científicos determinan que la mayoría de las muertes por este tipo de mal se registran en mujeres menores de 55 años.
Quiero ir un poco más lejos, no solo las mujeres debemos cuidarnos del Cáncer de Seno, saben por qué?, porque aunque es mucho más común en las damas,  los hombres también pueden sufrir esta terrible enfermedad, que generalmente se presenta con unas masas en los pechos que se pueden palpar.
El Cáncer de Mama ataca a todo tipo de mujeres y también a algunos varones, sin importar edad o condición socio-económica y es por eso que la detección oportuna es de gran importancia. No lo veas como una sentencia de muerte pues con un tratamiento adecuado libraremos la batalla.
Lamentablemente, mis hermanas y amigas, Yazaida, Zoraida y Evelyn como muchas otras mujeres, no le prestaron atención a tiempo a los cambios en su cuerpo o le tuvieron temor a un diagnóstico y cuando no les quedó más remedio, fue tarde y el intruso les ganó la batalla.
Recuerda que hay que auto-explorarse... vamos se los dejo de tarea...

Y les recuerdo que yo He decidido Vivir... 



lunes, 24 de septiembre de 2018

De un Ramalazo...


La vida nos pone muchas veces a prueba... incluso cuando no lo hace nos extrañamos y nos da miedo... nos hacemos preguntas... no siempre encontramos respuestas... y a veces nos lleva a derrumbarnos... Pero debemos saber que en realidad somos más fuerte de lo que pensamos y es que todos llevamos dentro a un valiente que se crece ante las adversidades. Comprendamos que la vida son etapas, son momentos, unos buenos y otros no tanto;  unas veces alegres y otras tristes... porque así es este viaje y así tenemos que entenderlo: si un día, o quizás dos o tres, amanece nublado, ten por seguro que el sol volverá a brillar y nos sorprenderá con su luz radiante después de una buena tormenta. 


"Una amiga de mi amiga que tiene cáncer va a un pueblo en Ciudad Bolívar (un lugar ubicado en el sur-oriente de Venezuela) donde una señora prepara un brebaje a base de ramas y hierbas que es buenísimo y la está curando de la enfermedad", escuché decir a un familiar quien, además agregó que le había pedido una cita para mí.
"Hay que pedir cita por anticipado. A ella le acude mucha gente que tiene que esperar unos tres días, durmiendo en hamaca hasta que le toca su turno", decía mientras yo la escuchaba atónita.
Demás está decir que me opuse rotundamente a acudir a esa cita, así como me negué y me niego aún a seguir los miles de consejos que me toca escuchar o leer por whasaap, email o mensajes que diariamente me llegan.
Consejos que van desde "si congelas un limón, lo rallas y te tomas esa ralladura, tu cáncer desaparecerá"; "hierve las hojas de la Guanábana y verás como terminas con el Intruso"; "un brebaje de tal o cual rama dicen que es mágico", en fin, son muchas las sugerencias que recibimos frecuentemente los que atravesamos por una enfermedad.
Quiero aclarar, sin ánimo de ofender o molestar a alguien,  que con todo lo que uno ya tiene encima, las recomendaciones mayormente abrumaban. 
En mi caso muy particular, puedo decir que soy una persona que confía en el adelanto de la ciencia, en los estudios e investigaciones científicas.
Creo que los médicos e investigadores dedican muchos años de estudios como para creer que por tomarse  "un té de una rama de tal o cual mata" vamos a acabar con una enfermedad tan agresiva como el Cáncer.
Tengo que reconocer que en tiempo de nuestros ancestros, la medicina era la natural, basada en hierbas y ramas, pero también debemos admitir el avance, si no para qué tantos años invertidos en analizar el proceso de las enfermedades en busca de su erradicación.
Considero que una buena alimentación, basada en ingerir la variedad de nutrientes necesarios como proteínas, carbohidratos, grasas, el agua, las vitaminas y los minerales, puede beneficiarnos. Tampoco es que voy a negar que hay hierbas que ayudan a combatir algunos malestares, de estómago, gripe, o otras dolencias más comunes, pero de ahí a terminar un cáncer con un "bebedizo o un ramalazo", me perdonan, pero en eso no estoy de acuerdo. Y es que nos llenan no sólo la cabeza, si no las redes sociales de mensajes alusivos a tales inventos que, a mi particularmente me aturden.
Les pido disculpas a las amistades y familiares que  creen que es una buena opción, pero ya bastante tenemos con los malestares o efectos colaterales; con los pinchazos que nos llevan a que nuestras venas colapsen, y tener que soportar varias puyas a la hora de un examen o de recibir el medicamento; a que nos dé malestares posteriores, en fin,  son muchas las cosas con las que batallamos a menudo para, además enfrentar recomendaciones que en la mayoría de los casos no vamos a adoptar. 
El cáncer y su tratamiento son difíciles para todos, aún para las personas que nos acompañan y nos ayudan en todo el proceso. Pero no es conveniente dar más consejos de los necesarios, porque es fácil darlos cuando no es usted quien está en la situación del otro. 
Muchas veces nos sentimos irritados y sin querer lastimamos a quien siempre está ahí. Las personas que pasamos por este trance no siempre queremos pensar o hablar de la enfermedad, pues más bien deseamos alejarnos de la imagen de "un paciente con cáncer". No es evadirnos totalmente de lo que nos pasa, pero reír y hablar acerca de otras cosas nos distrae más.
Entiendo que nuestros parientes siempre querrán sobre-protegernos, pero también es cierto que generalmente deseamos demostrar seguridad y valentía, y en muchos casos, saber que todavía podemos valernos por nosotros mismos.
Es precisamente la actitud con la que asumimos las adversidades, tanto pacientes como el grupo familiar, lo que nos va a ayudar a transformar "lo que consideramos una desgracia, en una experiencia a compartir".  Hay que llenarse de Fuerza, de Fe y de Ánimo para enfrentar las distintas situaciones, eso precisamente, es lo que nos permitirá conservar la felicidad a pesar del duro momento que estamos viviendo.

Recuerden siempre "Que he decidido Vivir"

miércoles, 29 de agosto de 2018

AL TORO, POR LOS CACHOS

Circunstancias complicadas vamos a vivir muchas a lo largo de nuestra vida, y una de las cosas más importantes es saber gestionar esas situaciones, y lo que nos provoca, de forma adecuada. Aceptar la adversidad no significa que no puedas sentirte triste o frustrado, sino que debes dejar salir tus emociones, pero no permitir que invadan tu día a día.
"Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontas ese sufrimiento" dice Victor Frankl, un sobreviviente del holocausto y que basa su enfoque terapéutico a partir de sus experiencias en los campos de concentración del régimen nazi.

El día de la primera Quimioterapia llegué llena de miedo e incertidumbre a la clínica donde me harían el procedimiento. No puedo describir cuánta revolución había en mi estómago y el corazón no paraba de latir. Sabía que ya no había vuelta atrás, junto a la quimio llegaban cambios en mi cuerpo, cambios en mi organismo. 
Preguntas eran las que me sobraban...Se me caería el cabello?, se me debilitarían las uñas? Se bajarían las defensas? Me quedaría sin pestañas? Me daría nauseas con sus respectivos vómitos? Me dolería la cabeza?  en fin, una serie de interrogantes rondaban por mi mente...
Dos días me llevaba ponerme el tratamiento. El primer día era como de prevención a los efectos secundarios, donde se me recetaba desde el anti-alérgico, pasando por el protector gástrico, la dosis para las nauseas, para el dolor de cabeza, para los mareos, y luego comenzaban con la primera parte del medicamento, que duraba alrededor de 8 horas pasando por las venas a mi organismo. Al día siguiente venía el otro cóctel, que por su color rojo asemeja las muchas bebidas servidas en bares o restaurantes, como por ejemplo un Cosmopólitan o un Margarita de Sandía, pero lamentablemente no en una copa sino en una bolsa con una sonda que va directo a la vena. El rojo es el color de los colores, puede simbolizar lo femenino, el corazón, pero también es el color del fuego... y era como fuego lo que entraba por mi vena... y así como el fuego destruye muchas cosas a su paso, este medicamento, destruye lo malo que tienes en el cuerpo, pero arrastra igual con cosas que están bien. Como el dicho aquel que reza "peor el remedio que la enfermedad", más o menos así. 
Cada 21 día el mismo procedimiento, y previo a esto me toca hacerme Análisis de Laboratorio, para controlar que todo está marchando bien, que las defensas no se han bajado lo suficiente, que las plaquetas no bajen su nivel, en fin, todo lo que "ese barbarazo podía llevarse con él"
No es un proceso para nada agradable estar todo un día o dos montada y casi amarrada a una cama, porque solo el hecho de tener una manguera pegada a una vena, te imposibilita a desplazarte normalmente.  Y es entonces, cuando más ganas de pararte te dan para ir al baño.
Pero, ¡si eso fuera todo mis amigos!. Lamentablemente, eso es sólo una mínima parte de lo que debemos padecer las personas que tenemos que pasar por esto. 
Al mes, ya sentí cómo mi cabello comenzaba a caer. Cada pasada de un peine por mi cabeza era un moño de pelo que soltaba.
Mi primera decisión fue cortármelo lo más bajo que pude, pero nada, no paraba... Eran montones de pelo en la mano, en el peine, en la almohada... por donde pasaba iba dejando señales....
Nada mas doloroso, que ver como tu pelo, el que siempre has cuidado al máximo está desapareciendo poco a poco. ¡Tu carta de presentación se está desvaneciendo!. Siempre me sentí orgullosa de mi cabello y de repente.... me estaba quedando sin él... es muy duro... me sentía derrocada.... a pesar del apoyo de mi familia, sentía que me hundía... Había otros efectos que podría describir, pero yo creo que lo más frustrante y si se quiere, humillante, era quedarme sin cabello... ¡eso no tenía nombre!...
Pero un día, me levanté y decidí que esto no iba a acabar con mi estabilidad emocional. Tenía que "tomar el toro por los cuernos"... No habría más llantos... no más lágrimas... "Si del Cielo te caen limones, aprende a hacer limonada" había escuchado o leído por ahí.
Ese día fue definitivo.... Debía cambiar de actitud... Me metí a bañar y a llorar... lloré, lloré y lloré.... hasta que se me secaron las lágrimas, pero también tomé una decisión... 
Salí del baño y lo primero que hice fue llamar a mi hermano para que me rapara... que quitara de mi cabeza cualquier indicio de pelo.... me volví a bañar, me maquillé y le pedí me tomara una foto.  Fue tanto su asombro, que su cara era un poema... no podía creer lo que le estaba pidiendo. "Estás segura, de que eso es lo que quieres", me preguntó... Sí, estoy totalmente segura, tómame la mejor foto que hayas hecho. Y eso hizo. 
Después decidí escribir (siempre he pensado que escribir me hace soltar lo que siento... me da más libertad que hablarlo).
Redacté a mi familia y amigos este texto, que junto a la foto, publiqué en Facebook e Instagram: 

"Todos me han dicho que soy una guerrera y les tomo la palabra. He decidido luchar, pelear como toda una vencedora. No más lagrimas, no más depresión. Yo soy más fuerte que esa enfermedad. Si pensó que me va a tumbar, pues se equivocó. Yo soy una VENCEDORA a mi ese Intruso no me derrotará, primero lo derroto yo a él.... Así que seguiré al pie de la letra lo que me indiquen los médicos y juntos, ellos con lo que bien saben hacer, ustedes con su apoyo, mis hijos que están conmigo al pie del cañón y por supuesto YO, lo derrotaremos.... Muchos pusieron en duda que fuera capaz de publicar esta foto y yo me dije por qué no, acaso debo avergonzarme de ser VALIENTE?, eso jamás. Si decidí ser valiente para enfrentar el Cáncer y asumir que lo padezco, por qué voy a sentir vergüenza de mostrarme tal como soy ahora? Demostrando que estoy con la mejor de mis sonrisas luchando contra él. Y déjenme decirles que no es que sea de piedra y no me afecte. Si, a veces siento mis fuerzas flaquear y debo llorar porque eso no puedo dejar de hacerlo, llorar limpia el alma y me ayuda a drenar las penas. Me decía una amiga, "sólo el que está en tus zapatos sabe donde molestan" y es cierto, pero el apoyo de mis hijos, mi familia y los que me aprecian me hacen seguir adelante. Espero ver a muchas Maigualidas mostrando su valentía para enfrentar esta enfermedad que en antaño muchos escondían por vergüenza, vergüenza de qué? me pregunto yo. Acaso agarramos la enfermedad de una manera indigna?; No es  una enfermedad como cualquier otra? Nadie, creo yo, quisiera enfermarse, pero nos tocó y qué mejor que enfrentarlo con valentía en vez de ir los rincones llorando y echándonos a morir. Si morimos en el intento, lástima, pero que no digan que fue porque no lo intentamos, porque no intentamos seguir viviendo.... Yo si quiero luchar y no se la voy a poner fácil... Y estoy segura que lo lograré. VOY A VIVIR.... Volveré a ser la misma Maigualida de siempre, seguiré  con ustedes fiesteando, celebrando cada acontecimiento familiar o social y no dejaré que nadie me mire con lástima, y eso va con todos ustedes, apóyenme pero no me tengan pena porque no soy digna de compasión...Los quiero Mucho, GRACIAS POR SU APOYO y por el tiempo que  se tomaron para leerme..... Sin lástima, por que me lastiman más"....

"Un buen día tocas fondo; llegas a una situación límite y ahí empieza la revolución personal"  Walter Riso.

Y así fue como dí un paso en firme a darle el frente al Intruso, porque como les he hecho saber, Yo he decidido Vivir.

viernes, 17 de agosto de 2018

Sonó el Clarín

LA BATALLA COMIENZA


De pronto, cuando creemos tener todo en la vida, alguien o algo derrumba nuestro castillo... nuestro imperio... y allí estamos nosotros. A veces llenos de miedo, otras a la espera de que todo sea una pesadilla y tarde o temprano despertemos. Pero nunca debemos perder la esperanza. De todo debemos de aprender. Aún cuando nos encontremos mirando con temor nuestro futuro, llenemos nuestro corazón y nuestra vida con un fuerte deseo de seguir. Cada persona tiene una historia. Mi historia no es única. Todos queremos vivir.


Con la idea en mente de conseguir respuestas y tratamiento para el primero de los intrusos, acudí a un Oncólogo-Hematólogo el que indicó una nueva serie de análisis: Muestra de Médula Ósea; un CT PET (una técnica de Medicina Nuclear  que conjuga dos imágenes para crear un híbrido que permita, en una sola una imagen, identificar la actividad química anormal en el cuerpo); Gammagrama Óseo (otra prueba de Medicina Nuclear con el fin de encontrar anormalidades en los huesos, en fin saber si el Cáncer había llegado a ellos); Mamografía (estos dos últimos los tenía reciente, así que solo era cuestión de llevarlos a la nueva consulta); nuevos Exámenes de sangre, para finalmente con todos esos resultados decidir que tenía que iniciar un Ciclo de Quimioterapias cada 21 días.

A todas estas, ya iniciaba el mes de Diciembre del 2014. y comenzaría las sesiones de quimio, a principios de Enero.
No es fácil pasar unas festividades tranquilas, mientras en tu cerebro deambulan los pensamientos en todo lo que está pasando por tu cuerpo y todo lo que estaba por venir.
Dentro de todo, traté que mi Cumpleaños (que es a principios de mes) y las Navidades no estuviesen empañados por la situación, ni para mí, ni para mi familia. Ellos dieron lo mejor de sí para que yo no me sintiera tan afectada, pero, como dicen por ahí  "la procesión va por dentro".  
Mi cumpleaños reunió a la mayor parte de mi familia, y sí que me hicieron pasarla bien; y para Nochebuena y Fin de Año, decidimos irnos a la playa, donde el mar se llevaba mis penas y el atardecer ocupaba mi mente y me daba la oportunidad de afianzar aquello de que existe un Dios que todo lo puede, si puede brindarnos tanta belleza junta.
Por mi cabeza pasaban muchas cosas. La contradicción se apoderaba de mi mente. El miedo, la angustia y la incertidumbre se adueñaron de mis noches. Todos los días de ese Diciembre me preguntaba: ¿Sobreviviré a esto? ¿Cuánto tiempo me queda?... Preguntas que no tenían respuestas... interrogantes que me atenazaban el alma, que ya bastante susto tenía. 
Las horas pasaban lentas. El tiempo me lucía infinito, mientras en mi interior quería que el mes pasara rápido, que llegara Enero y poder comenzar con el anunciado tratamiento. Pero mi deseo se disolvía en la incertidumbre de no saber que sucedería.
Tenía miedo de enfrentar esa realidad. Deseaba postergarla o mejor abolirla. No encontraba solución al dilema. No tenía la llave. No lograba descifrar ese enigma. Y así pasaron mis días, sin encontrar la luz que me llevara al final del túnel.
Llegó enero y la vuelta a la realidad. El 8 comenzaría el primer ciclo de Quimioterapias. Esa fecha nunca la podré olvidar porque, además es el cumpleaños de mi hijo menor.
Previo al proceso, había que hacerse de los medicamentos, que como no son fármacos comunes, tienen un alto costo, casi imposible de pagar para una familia de recursos normales, que viven de un salario. Yo vivo de una Pensión y del apoyo que me dan mis hijos.
Que bueno que crearon los Seguros! Para ese entonces medio funcionaban (porque en la actualidad es una suerte de lotería).  También, aunque para lograrlo hay que pasar un poco de trabajo, existe en mi país lo que denominaron "la Medicina de Alto Costo", que es un servicio dependiente del Seguro Social que provee de forma gratuita  este tipo de drogas para pacientes de alto riesgo, pues está prohibida su venta. En ese momento todavía funcionaba, pero hoy es casi inexistente debido al caos en materia de salud publica.
Después de todo un proceso y con los fármacos en mano, llegué a la clínica donde comenzaría el proceso de Quimioterapia, que para nadie es un secreto conlleva una serie de efectos colaterales o secundarios, que deberíamos afrontarlos  con valentía y dignidad. Y de eso, de la quimioterapia, hay mucho que contar... ya hablaremos... Gracias a ella estamos vivos y para los que como yo, amamos tanto la vida, eso nos compensa y anima a soportar lo que venga. Porque, aunque a veces no lo creemos, es muy cierto el dicho de "después de la tormenta llega la calma". Asumamos que los primeros momentos son realmente difíciles, y cuando casi hemos agotado las lágrimas y asimilemos que la vida es así y fue lo que nos tocó, aparecerá esa fuerza interior que nos protege y nos ayuda a crecer como personas. Saquemos ese valiente que todos llevamos dentro.


Hasta la próxima. Les recuerdo que Yo he decidido Vivir.



NO MIRES EL RELOJ...

Porque eres más fuerte, porque aprendiste y ya tienes una claridad mental mucho mejor que antes, y así será por siempre. No temas a la ca...